Txt_42. Hoy no me levanto

La jornada laboral de aquel jueves 1 de diciembre de 1955 ya había concluido en Montgomery, Alabama, y Rosa Parks quería regresar a su casa. Cogió el autobús.

Por aquel entonces, para los negros como Rosa Parks viajar en autobús en el sur de Estados Unidos no sólo resultaba complicado, sino también humillante. En las cuatro primeras filas de asientos de los autobuses sólo se podían sentar viajeros de raza blanca. Los de raza negra se tenían que conformar con los asientos centrales o los del final. Los conductores de autobús de Montgomery estaban autorizados a ampliar la zona de asientos de los blancos cuando las primeras filas ya estuvieran ocupadas. Ese 1 de diciembre habían subido tantos blancos al autobús que algunos tenían que ir de pie. El conductor ordenó a los negros que iban en los asientos centrales que dejaran sus sitios libres para que los ocuparan los blancos. Los tres hombres negros  que estaban sentados, además de Rosa, se levantaron. Pero ella no; incluso se cambió al sitio junto a la ventana. Tampoco se levantó cuando el conductor la amenazó con llamar a la policía. Rosa Parks reconocería más tarde en su biografía que aquel día no sólo estaba cansada físicamente, sino que estaba cansada de tanto ceder. Rosa Parks fue detenida, y así empezó todo. Esta negativa de Rosa Parks a ceder su asiento provocó el boicot a los autobuses de Montgornery.

La protesta fue encabezada por un joven pastor de veintiséis años, Martin Luther King Jr., que se acababa de trasladar a la ciudad. Era hijo de un pastor baptista había estudiado teología y se había incorporado a su puesto de pastor en Montgomery. Había rechazado otras parroquias situadas en comarcas menos conflictivas socialmente, y en su lugar había elegido este puesto en el profundo Sur. Por entonces ya estaba influido por la doctrina de Mahatma Gandhi de la resistencia sin violencia.El boicot, que ya duraba más de un año, suscitó la atención en todo el mundo, y la figura de Martin Luther King traspasó las fronteras de Estados Unidos. El boicot afectó gravemente a la ciudad de Montgomery, ya que los autobuses los utilizaban sobre todo los negros. Estos se organizaron para viajar en grupos a bordo de taxis conducidos por taxistas negros. Además, los activistas pro derechos humanos plantearon demandas en los tribunales para que la segregación racial en los autobuses se declarase ilegal. Así lo hizo el juzgado local competente el 19 de junio de 1956, remitiéndose a una sentencia del Tribunal Supremo del año 1954 en la que se declaraba ilegal la segregación racial en las escuelas de Estados Unidos. En consecuencia, la segregación en los autobuses de Montgomery también resultaba improcedente. El boicot se suspendió de manera definitiva cuando el Tribunal Supremo ratificó la sentencia del juzgado local y dio cumplimiento a la resolución.

Con los acontecimientos de Montgomery se abría una etapa muy importante dentro del Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos, que tenía como meta la emancipación de los afroamericanos. Los estadounidenses negros tenían un gran conflicto de identidad. La religión, la procedencia, el aspecto; para ellos, todo contaba. También el anhelo de orgullo y dignidad. Estas cuestiones dividían en cierto modo a los afroamericanos. Así, el movimiento Nation of Islam decía que los blancos eran obra del diablo y los negros el pueblo elegido. Más conocido como Black Muslims, preconizaba un Estado para la «América negra» en el marco de un «nacionalismo negro». Su dirigente más conocido, Malcolm X, era contrario a la oposición sin violencia de Martin Luther King. Él propugnaba la “autodefensa” de los negros, Malcom X consideraba a King como un «tío Tom», otro negro más al servicio de los blancos. En 1964 se separó de la Nation of Islam y pasó a ser uno de los representantes más importantes del Black Power Movement.

El término «Black Power» lo acuñó el escritor afroamericano Richard Wright, que en 1954 publicó un libro con ese título. Este nuevo movimiento agrupaba a aquellas voces negras que pensaban que Martin Luther King se quedaba corto. El movimiento Black Power apostaba no sólo por un nacionalismo negro, también por el orgullo negro o Black Pride. El movimiento también era cuestionado entre los afroamericanos. Muchos veían en éste un nuevo modo de racismo, esta vez de negros contra blancos, pues ya no se trataba solamente de luchar contra la discriminación política y económica de los afroamericanos, sino de luchar por el orgullo y la identidad de los negros. «Black is beautiful” (Lo negro es bello) pasó a ser su eslogan más importante. Esta frase tenía ya más de un siglo de antigüedad cuando adquirió relevancia internacional en relación con el Black Power y el Black Pride. John Sweat Rock (1825-1866) la acuñó durante un discurso pronunciado en 1858 en Boston. Rock fue uno de los primeros afroamericanos en terminar la carrera de medicina. También había estudiado derecho, trabajado como abogado y luchado por la abolición de la esclavitud. Durante los años sesenta, una de las manifestaciones del creciente orgullo de la propia imagen fue el hecho de que cada vez menos afroamericanos se alisaban el pelo. El llamado “afrolook” se hizo popular incluso entre los blancos.

Según el lema “Black is beautiful» se suponía que el color negro de la piel ya no era considerado un estigma, sin embargo en medio de este movimiento se estaba desarrollando una especie de racismo entre los propios afroamericanos. Así, por ejemplo, los de piel más clara habían establecido su propia frontera bajo la forma de las llamadas “paper bag parties”. En ellas solamente se admitía a aquellas personas con un tono de piel igual o más claro que el característico color marrón de una bolsa de la compra. “Black is beautiful” se convirtió también en el nuevo eslogan del Black Arts Movement, que no solamente redescubrió para el arte la herencia de una cultura africana antiquísima, sino que utilizaba como instrumento político el arte contemporáneo para negros. Los himnos musicales de este movimiento fueron “We´re a winner”, de Curtís Mayfield, y “Say it loud, I´m black and I´m proud”, de James Brown.

La marcha sobre Washington constituyó el culmen del Black Movement y del movimiento por los derechos civiles. Un cuarto de millón de personas, entre ellas decenas de miles de blancos, se reunieron el 28 de agosto de 1963 delante del Washington Memorial. Martin Luther King se contaba entre los oradores, y allí pronunció uno de los discursos más famosos del siglo XX: «Yo tengo un sueño», les gritó a todos. King expuso su sueño con su melodiosa voz, al ritmo de un gospel: «Algún día mis cuatro hijos pequeños vivirán en una nación en la que no serán juzgados por el color de su piel, sino por el contenido de su carácter». El sueño del que hablaba King no se limitaba solamente a cuestiones raciales. Soñaba con una sociedad en la que se valorara por igual a todos los hombres, «negros y blancos, judíos y cristianos, católicos y protestantes». Se puede decir que aglutinaba todo aquello que impulsaba a los hombres en los años sesenta y que marcaba el espíritu de esta década especial. Era la esperanza concreta de reducir al mínimo los requisitos para la convivencia de la gente. Era soñar con una sociedad en la que no se mirase a nadie con desprecio, sobre todo, no por su pertenencia a un determinado grupo o raza. Era soñar con una sociedad en la que todo el mundo tuviese una oportunidad, independientemente de cuál fuera su sexo, su orientación sexual, el color de su piel, su procedencia, sus convicciones o sus creencias religiosas.
Este sueño impulsó innumerables cosas. Se alcanzaron grandes logros respecto a la igualdad de derechos de los negros y también de las mujeres. Imbuidos del espíritu de esta época, Estados Unidos y la Unión Europea promulgaron leyes contra la discriminación.

Fragmento del libro Tengo un sueño de Helge Hesse, editorial Taurus, 2010.

PREGUNTAS DE COMPRENSIÓN

  1. ¿Estaba Rosa Parks cansada y por eso no se levantó?
  2. ¿Qué consecuencias tuvo el acto de desobediencia de Rosa
  3. Parks?
  4. ¿En qué consistió el boicot liderado por Martin Luther
  5. King?
  6. ¿Qué diferenciaba a los dos líderes negros en su lucha
  7. común por la discriminación racial en EEUU de los años 50?
  8. ¿Qué eran las “paper bag parties”?
  9. ¿Qué se reinvindicaba en la marcha sobre Washington?
  10. ¿Se ha cumplido el sueño de Martin Luther King?

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Fue informe: 1993. Martin Luther King, la muerte de un sueño. (Pincha con el botón derecho y “Guardar enlace como…” para descargar el vídeo)

PREGUNTAS DE COMPRENSIÓN

  1. ¿De qué año es el reportaje? ¿Te parece actual o antiguo?
  2. ¿Cómo justifica Malcom X la violencia? ¿Qué opinión te merece “la ley del Talión”? ¿Crees que tiene relación con lo que Malcom X expone sobre la violencia?
  3. ¿Por qué crees que el reportaje se titula “Martin Luther King, la muerte de un sueño”?

CRUCIGRAMA

Free at last! Free at last! Thank God Almighty, we are free at last!

Martin Luther King – “I have a dream” subtitulado español (“Yo tengo un sueño”) from Manuel A. Esponda F. on Vimeo.

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